Me asusta ver como desaparecen las cosas de mi memoria...
Me esmero por no perder, no olvidar, no abandonar pertenencias (materiales o inmateriales) por los rincones por temor a no poder recuperarlas, no porque alguien me las robe, sino porque nunca voy a volver a recordar que alguna vez las tuve.
Hago montones de listas con cosas que tengo que comprar, que tengo que llevar, que tengo hacer, películas que quiero ver, libros que quiero leer... el simple hecho de hacer la lista me obliga a prestar atención y me ayuda a recordar, además me tranquiliza, porque se que puedo recurrir a la lista si me olvido... de todos modos la mayoría de las veces la lista termina olvidada en algún rincón.
Ahora, volviendo al tema del libro que leí y nunca recordé...
De este hecho puntual tenía en mi memoria el recuerdo del momento y de la persona que me lo dio, la emoción de recibirlo, la alegría de ver que esa persona tenía presente que yo salía de viaje y quiso acompañarme de modo simbólico.
Volví a leer el libro... ahora entiendo por qué no lo recordaba.
Como no recuerdo la gran mayoría de los vasos de agua que tomé en mi vida...
Recordamos lo que nos impacta, lo que nos marca, lo que nos asombra.
Tengo que darles la razón, uno olvida las cosas intrascendentes.
Percibiendo la ciudad con los sentidos [4]
Hace 1 semana
