parece difícil...

pero no es fácil.
Uno pensaría que las cosas más fáciles de hablar son aquellas que pueden ponerse en cifras.
Hay cosas que no se pueden medir... dice Norma Morandini: no se puede medir el sufrimiento contando las lágrimas, pero hay otras que son perfectamente cuantificables.
Si una semana tiene 7 días, si tres veces por semana hacés alguna cosa, si la hacés todas las semanas de todos los meses... es muy fácil 3x52 te da la cantidad de veces en el año que hiciste algo: 156 veces al año, alguna más alguna menos.
Sin embargo alguien dice... yo siempre y habla de 4 veces al año y alguien dice yo a veces y habla de 150 veces al año.
Percibimos de un modo muy distinto lo que hacemos de lo que hacen los demás.
Recordamos, con lujo de detalles aquella vez en que nos maltrataron y olvidamos, con absoluta ligereza, las miles de veces en que nos trataron bien.
Pasamos factura por lo que no nos dieron y olvidamos agradecer todo lo que recibimos.

Hoy estoy particularmente triste... hoy me duele sentir que los muchos años de ciudados, el esfuerzo por satisfacer todas las necesidades primarias... alimentación, salud, vivienda, educación, juegos, deportes, distracción, cariño, el esmero por aislar la niñez de los problemas de los adultos son nada.
Hoy me duele ver que alguno de mis hijos nunca preguntó ¿mamá, vos, cómo estás?
Ver que alguno de mis hijos no se hace nunca 10 minutos para pasar a tomar unos mates...
Puedo entender que es adulto, que tiene muchas responsabilidades, que no tiene tiempo, que no quiere o no puede enfrentar determinadas cosas...

...pero no puedo dejar de sentirme triste.

7 opinaron:

MateConDuraznos dijo...

Soledad, como hija puedo decirte que muchas veces me sentí triste y culpable por no haber hecho lo que vos decís, que es simplemente demostrar amor y agradecer.

Pero también sé que uno tarda en darse cuenta de cuánto valen ciertos gestos para el otro. Y que el día a día a veces te lleva por delante.

No es justificación, pero suele ser así.

Ya se van a dar cuenta...

Ponete bien.

te mando un beso!

CRirchu dijo...

Ayy Sole, por momentos sentí que leía a mi propia madre.

Somos tres hermanos, mis dos hermanos mayores me llevan uno 10 y el otro 8 años, no vivien en casa. Yo, la única mujer...

Mi vieja muchas veces nos dice, ustedes ni un segundo de su vida se toman para tomare unos mates conmigo, algo... Siempre ocupados en otras cosas, nunca se acuerdan de su madre.
Yo a veces por colgada, a veces por ocupada no comparto mucho con mi vieja, pero ella sabe que la amo con toda mi alma, que sin ella no soy nada, que si ella no está yo muero de tristeza. Mañana vuelvo a casa (vivo sola por la facultad en una ciudad que esta a 50 km de la mia) pero ella no va a estar, y cuando tenga que volver a rendir, ella va a volver a casa de su viaje...

A veces no nos damos cuenta de las cosas hasta que no nos pegan una cachetadita fuerte en la cara y nos gritan: DATE CUENTA!

Any dijo...

No estés triste. Es como dice Mate, la gente se engancha en el vértigo de las actividades diarias y va postergando cosas; total mamá siempre entiende y siempre está alli esperándonos ...
Entiendo que a uno le debe doler un poco esta situación (aunque no tengo hijos) y si le recriminás es peor, asi que bueno, ya entenderá, ya se dará cuenta de que a los afectos hay que cuidarlos y que tiempo (si uno quiere) siempre hay, sobre todo si se trata de la vieja.
Un beso

Jordana dijo...

De todas formas, con o sin mate de por medio, con o sin la pregunta ¿mamá, vos, cómo estás?..
El amor de madre e hijos es inigualable.. Lo demás se puede tratar!
Y eso lo podes hablar con ellas tmb.. o tirales una indirecta ;) Sería genial!

fea dijo...

Le cuento una cosa, inmediatamente después de leer lo que escribió, agarré el teléfono y llamé a mi mamá... le sorprendió mi llamado, porque nos habíamos visto hacia un rato, pero mi hice la sonsa, le pregunte un par de tonterías para disimular, le mande un beso, le dije que la quería mucho, y le corte...

... me parece que como hijos nos hace falta algo que nos haga reaccionar, solo eso.

Etienne dijo...

Sentir es inevitable, tanto la felicidad como la tristeza, y si bien podemos tratar de ser felices, a veces los demás nos hacen felices y otras veces, nos hieren.
Como hijo que no tuvo demasiadas muestras de cariño, te digo que es mutuo. Ojo, no estoy diciendo que vos lo tenés que llamar, sino que la otra persona también puede sentirse triste...

Es como dijeron ahi arriba, es cuestión que alguien reaccione...

Gla dijo...

Sole: Cuesta a veces darse cuenta de que el amor existe, más allá de las demostraciones...Y te entiendo porque soy de las que demuestra y de las que espera el beso, el abrazo, el te quiero.....si bien cierto que hay adultos que se dan cuenta de lo que decís cuando ya no hay tiempo...¿Probaste con decirles a tus hijos cómo te sentís?